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viernes, 26 de junio de 2026

Boletín Caminos de Hierro en Bahía Blanca Nº 132, may - jun 2026.

 

CAMINOS DE HIERRO EN

BAHIA BLANCA

                                                                                          

Ferrocarril Pago Chico  Nº 132

Caminos… es una publicación creada en marzo de 2000 por Héctor F. Guerreiro en Bahía Blanca Bs As Argentina.

Año XXVII   may –  jun  2026

BoletínCaminosdeHierro.blogspot.com


En este boletín

Los primeros coches motor y remolques Fiat en la zona de Bahía Blanca.

Servicio Bahía Blanca – Hucal.

Servicio rápido B.B.S. – P.C. por vía Pringles

Servicio Bahía Blanca -  Mar del Plata, “El Marplatense” (bahiense).

Otros servicios de la época (década del sesenta) en Bahía Blanca

 Tren FIAT en Ingeniero White próximo al PN de “El Guanaco” , 26 may 1972.



Los primeros coches motor y remolques Fiat en la zona de Bahía Blanca.

En diciembre de 1.960, Empresa de  Ferrocarriles del Estado Argentino (E.F.E.A.), recibía de la empresa FIAT, el 1er. coche de un contrato de provisión de 339 unidades, 249 de las cuales estaban siendo construídas  en el país, por la fábrica  Materfer  (Material Ferroviario), integrante del centro industrial FIAT, en Ferreyra,  a 11 km. de la ciudad de Córdoba.


Propaganda de los coches FIAT, diario LNP.

Las 90 unidades restantes fueron importadas de Europa, 45 coches motor fabricados por FIAT- OM en Italia y 45 remolques fabricados por  Decauville, en Francia.

“La producción en serie de este material fue un hecho de gran importancia para el desarrollo de la industria ferroviaria argentina, y sobre todo para la modernización y equipamiento de los ferrocarriles nacionales”.

Aproximadamente un 30% de la fabricación de estos vehículos sería para el F.C.G.R. y varios de ellos para la zona de la Seccional Bahía Blanca, con lo que se verían mejorados los servicios locales.

Para el día 08 diciembre  de 1.962, se encontraba en exhibición, en B.B.S. un equipo Fiat compuesto por dos duplas (se denomina dupla a la configuración de  coche motor, CM, y  remolque, R).


Foto LNP.  CM Fiat en BBS, 09 dic 1962.

Los coches motor en cuestión, diesel y de transmisión hidráulica, con una potencia de 650 CV, habían sido construídos en Brescia, Italia,  tenían un peso de 45 toneladas, cada uno, mientras que cada remolque pesaba 34 toneladas.

El esquema original de pintura de estos vehículos, fue de color verde en la parte inferior hasta llegar casi a las ventanillas, luego, hacia arriba, de color crema separado del plateado del techo por una franja verde.

Estos trenes, según FIAT, eran de elevado rendimiento para viajes de larga distancia, y a velocidades de 75 km./hora, o más, trabajaban en óptimas condiciones.

En 1963 se incorporaron más unidades FIAT, en Bahía Blanca, para los servicios locales desde BBS a Ingeniero White y a Puerto Belgrano; y desde BBNO a Garro y a Maldonado; suplantando a los trenes con locomotoras a vapor.


Foto LNP.  Dupla CM FIAT en BBS para servicios locales, 24 ago 1963.

Los coches FIAT que corrieron en nuestra ciudad y zona  eran alistados en Ingeniero White en el Galpón de locomotoras.


Coches FIAT en Ingeniero White, a la izquierda un coche motor  y a la derecha un coche remolque con cabina de comando auxiliar. Foto colección Ferrowhite.


Arriba croquis de ubicación del  galpón de locomotoras afectado al uso de coches FIAT (vías con fosa de inspección T.R. 13 y T.R. 14).


Servicio Bahía Blanca – Hucal.

El 11 de diciembre se efectuó un viaje de prueba, con los coches FIAT, entre Bahía Blanca Sud (B.B.S.) y Hucal, a efectos de determinar el horario que se emplearía en dicho recorrido dado que, a partir del 17 del mismo mes, comenzaría el servicio en forma regular.

El tren, partiendo de B.B.S., se movilizaría por vías del ex F.C.B.B.N.O., hasta Nueva Roma, donde empalmaría con el ramal a Catriló, construído por el F.C.B.A.P. (Sección B.B.N.O.), hasta llegar al empalme Piedra Echada, donde sería desviado hacia Villa Iris, para pasar antes por las estaciones de  Estela y Rivadeo, y continuar, desde aquella, rumbo a “Hucal”

En el viaje de prueba iban, el representante local de la gerencia del Roca, sr Bernardo Esteban y su ayudante sr. Amador Robles, el jefe de la sección tracción del F.C. Roca, sr. Dionisio Guidela, el jefe de Control Plaza, sr. Hernando Balbi, el jefe de servicios de FIAT, ing. Alberto Pitbladdo, y los funcionarios locales, superintendente de tráfico, sr. Italo Chiaviri, el jefe de Control Sud, Sr. Esteban Miranda, el ayudante del superintendente de locomotoras de Ing. White, sr. Francisco García, el jefe de Vías y Obras, sr. Enrique Gutierrez y el jefe de Talleres Spurr, sr. José Golberg. También habían sido invitados representantes de la prensa local.

 La conducción del tren estuvo a cargo del sr. Antonio Genovese quien (según las crónicas) cuando las vías lo permitieron, entre empalme Piedra Echada y Rivadeo, imprimió al convoy una velocidad de hasta 120 km./hora.

En la estación Villa Iris, la comitiva oficial fue recibida por el delegado municipal, sr. Ruperto G. Soberón y representantes de las fuerzas vivas de la localidad

Al mediodía fue servido un vino de honor y el Delegado Municipal agradeció a las autoridades ferroviarias por:  

“la preocupación puesta de manifiesto para renovar el material rodante llevando comodidad a los pobladores de La Pampa y sur de la provincia de Buenos Aires.”

 Luego de un almuerzo servido en un restaurante de Villa Iris, el tren siguió viaje hacia Hucal.

En la mayoría de las estaciones, el paso del tren era recibido con satisfacción por el público (siempre ilusionado con la llegada del tren), en especial en Bernasconi, donde numerosas personas aplaudieron el arribo de los nuevos coches.

El tiempo neto empleado en el trayecto, sin contar las paradas fue de 03 hs. y 30 minutos, mientras que con el uso de máquinas a vapor se tardaba 05 hs. y 44 minutos, cuando los equipos FIAT comenzaron a cubrir el trayecto, las vaporeras fueron retiradas de servicio.

En diciembre de 1.962 las salidas de B.B.S. hacia Hucal se realizaban los martes, jueves y sábados a las 06,25 horas y desde Hucal llegaban a Bahía Blanca, los mismos días a las 17,35 horas.

En el año 1.963, este servicio, con coches FIAT, fue extendido hasta “General Acha”.

En el año 1.963,  comenzaron a utilizarse los  equipos FIAT para los recorridos  entre B.B.S. – Bs. As. (vía Carhué), B.B.S. - Río Colorado, B.B.S. - Patagones y B.B.S. – Algarrobo, este último con dos trenes diarios.

Se efectuaban con los FIAT los recorridos desde B.B.S. a Puerto Belgrano – Almirante Solier, B.B.S. a White y  B.B.N.O. a Galván - Garro, y viceversa.

Para el año 1.964 se sumaba, a los anteriores, el trayecto B.B.S. – Olavarría, Solier – Coronel Suárez, y para la temporada de verano, B.B.S. – Mar del Plata.

En 1.965 y 1.966 se mantenían los mismos servicios. En enero de 1.962, debido a la reestructuración ferroviaria, se suspendieron los servicios de trenes generales desde BBNO,  que tenían como terminales a Toay, Huinca Renancó, y Mendoza, en lo sucesivo saldrían desde B.B.S.

La estación B.B.N.O. seguía atendiendo los servicios a Garro y el tren obrero a Maldonado, y la operativa de cargas por el Mercado Victoria.

 Servicio rápido B.B.S. – P.C. por vía Pringles.

El jueves 07 de marzo de 1.963 se inició un servicio con coches FIAT, partiendo de Plaza Constitución (P.C.) a la hora 23,00 con punto final en Bahía Blanca Sud (B.B.S.)

Este tren “expreso” realizaba el trayecto en 09,15 horas.

Saldría de B.B.S. dos veces por semana, los martes y sábados y partiría desde Bs. As. los jueves y domingos, en todos los casos la partida era a la hora 23,00 y la llegada a las 08,15 horas.

Este servicio contaba con  clase única y el valor del pasaje era de $ 462,00.

Estos trenes rápidos FIAT no se sumaban a los servicios existentes, y en consecuencia, los trenes de vía Pringles de las 19,20 de los martes y sábados, no corrían y los lunes y viernes no llegaban a las 09,35, dado que eran reemplazados por el nuevo servicio.


                   Tren FIAT rápido a Buenos Aires en BBS, foto LNP 09 mar 1963.   

 Sin embargo, este recorrido con trenes FIAT tuvo corta duración, porque a partir del 20 de mayo, del mismo año, fue reemplazado por un tren “convencional”, integrado por  dos coches pullman “japoneses”, dos de  1ra. y tres de 2da.,“holandeses”,  coche  restaurante y con furgón postal y furgón para equipajes.

El primer tren inaugural de este servicio, también considerado como “rápido”,  salió de P.C. en la noche del día domingo 19 de mayo de 1.963; a bordo del mismo viajaba el administrador de E.F.E.A., ing. Diego A. Feliú Badaló, y otros funcionarios de la empresa y de la línea Roca.

Este tren partía desde B.B.S. hacia P.C. a las 21,45 hs., por vía Pringles, con excepción de los jueves que los hacía a las 20,40 hs. por vía Lamadrid.

El servicio se  hacía extensivo hasta San Antonio Oeste, desde donde partía los lunes, miércoles y viernes a las 09,55 hs., ingresaba a B.B.S. a las 21,00 hs. y proseguía viaje hacia P.C. a las 21,45, llegando a las 08,30 hs.

Este tren rápido se denominó “El Bahiense”.

Los pasajes en Pullman y Primera, eran numerados, costando $ 905,00 y $ 507,00, respectivamente. El pasaje en Segunda tenía un valor de $ 418,00.

Otra de las características del servicio era que, el bar – comedor, estaba atendido toda la noche por camareros y camareras.

Servicio Bahía Blanca -  Mar del Plata, “El Marplatense” (bahiense).

A partir del sábado 18 de diciembre de 1.964 se habilitó el nuevo servicio a “Mar del Plata”, con  tren FIAT que partía a las 23,00 hs de B.B.S., para llegar a Mar del Plata al día siguiente a las 07,15 hs.

Regresaba el domingo a las 22,05 para arribar a B.B.S. a las 06,05 del día lunes.

Este horario se repetía todos los fines de semana.

Partiendo de B.B.S. haría escala en Dorrego, a las 0,51, Tres Arroyos a las 02,19, San Cayetano a las 03,21, Deferrari a las 03,4 Tamangueyú a las 04,59 y en San Agustín a las 06,43, y por último arribaba a Mar del Plata a las 07,15 horas.

Los pasajes, con asientos numerados (386 plazas en total), podían reservarse con 15 días de anticipación, con un costo de $ 386,00 el viaje de ida y de $ 772,00 la ida y vuelta.


Recorrido de El Marplatense (bahiense)

La formación FIAT se integraba con un coche motor, compartimiento furgón y 86 asientos, dos remolques con capacidad para 107 pasajeros cada uno, y otro coche motor ídem al primero ( CM – R – R – CM).

En el primer viaje participaron autoridades ferroviarias y un grupo de representantes de diarios y emisoras locales especialmente invitados.

Debido a medidas de fuerza del personal ferroviario, “El Marplatense” en su viaje inaugural, partió de B.B.S. a la hora 24,00 y no a las 23,00 hs. como estaba anunciado.

“El Marplatense” bahiense, con coches FIAT, efectuó este servicio hasta la temporada de verano de 1966 - 67, en el verano de 1.967 - 68 ya no figuraba en los itinerarios del F.C. Roca.

En cambio hubo ese verano un tren desde Mendoza – B.B.S. – Mar del Plata y viceversa, que se puso en servicio, por única vez.

Los trenes FIAT siguieron corriendo, con algunas variantes, en nuestra zona, hasta principios de  1.970, cuando comenzó la declinación de los mismos, debido a la suspensión de los itinerarios.

Para 1.975 el único viaje con estos coches se efectuaba entre B.B.S. y Santa Rosa, con servicio de cantina o bar.

Otros servicios de la época (década del sesenta) en Bahía Blanca.

Con el auge de los coches  FIAT en el año 1.963, también se realizaron más prestaciones ferroviarias hacia la zona sur, por ejemplo al tren que cumplía el trayecto P.C. - Bariloche, parando en B.B.S., se le sumó, en carácter condicional (se anunciaba cuando comenzaba y dejaba de correr), el “Cerro Catedral”.

Este último comenzó a funcionar el 27 de octubre de 1.963, saliendo de P.C., con escala en B.B.S. y destino final San Carlos de Bariloche. Estaba integrado por siete coches dormitorios remodelados, un coche Pullman, un restaurante “holandés” y un furgón.

Además para diciembre de 1.964 comenzó a funcionar otro tren, también de carácter condicional, a Bariloche, dotado de coches Semipullman. Se llamaban así a los Pullman fabricados por Werkspoor, de Holanda, para diferenciarlos de los Pullman Hitachi, fabricados en Japón.

Para mayo de 1.964, se realiza el viaje inaugural del tren “Estrella del Valle”, haciendo el recorrido P.C. – Zapala. Arribado de P.C., partía de B.B.S. el domingo 03, a las 02,55 hs., llegando a Neuquén a las14,15 hs., con escalas en Río Colorado, Darwin, Villa Regina, Ing. Huergo, Roca, Allen, y Cipolletti.

En este viaje inaugural del Estrella del Valle, y debido a problemas gremiales, se registraron atrasos en el recorrido, y por este motivo el tren debió quedar en Neuquén, sin poder llegar a Zapala.

Este servicio también estaba formado por siete coches dormitorios, remodelados en talleres Escalada, un coche Pullman y un coche restaurante  “holandés”.

A partir 1964, y en coincidencia con los horarios de verano un coche dormitorio fue destinado exclusivamente a nuestra ciudad.


 Tren “Estrella del Valle” en BBS, foto LNP 05 may 1964.



viernes, 27 de marzo de 2026

Boletín Caminos de Hierro en Bahía Blanca, Nº131, Año XXVII, mar - abr 2026.

 

CAMINOS DE HIERRO EN

BAHIA BLANCA

                                                                                          

Ferrocarril Pago Chico  

Nº 131

Caminos… es una publicación creada en marzo de 2000 por Héctor F. Guerreiro en Bahía Blanca Bs. As. Argentina.

Año XXVII   mar –  abr  2026

BoletínCaminosdeHierro.blogspot.com

En este boletín: Talleres  Ferroviarios Argentinos en tiempos de guerra (1941). Talleres Remedios de Escalada, Ferrocarril Sud (FCS). Talleres del FCNoroeste (FCBBNO) en Bahía Blanca. Observaciones Generales.


                Talleres FCBBNO (administración del FCBAP) falta construir todavía el Galpón de reparación de locos.


TALLERES FERROVIARIOS ARGENTINOS EN TIEMPOS DE GUERRA (1941).

Aproximadamente desde 1930 y hasta la fecha del título los ferrocarriles de propiedad británica en Argentina operaron en condiciones financieras muy desfavorables debido a causas que son de dominio público (crisis económica, guerra mundial, etc.)

Durante este período, naturalmente, se dedicó mucho tiempo y esfuerzo a idear formas de reducir los costos en los talleres ferroviarios, pero cuando estalló la guerra en septiembre de 1939, se hizo evidente de inmediato que era esencial redoblar los esfuerzos en este sentido,

además de las medidas de ahorro forzadas en operación y mantenimiento, el período de crisis redujo considerablemente la cantidad de dinero disponible para gastos de capital.

Esta restricción se aplicó no solo a la adquisición de nuevo material rodante, sino también a la compra de maquinaria moderna, y otros equipos similares.

Como resultado, surgió la situación paradójica de tener que mantener en buen estado de funcionamiento una proporción cada vez mayor de material rodante obsoleto, con equipos que, a su vez, envejecían y no se ampliaban ni modernizaban en gran medida.

Con la guerra, pronto se presentó otro problema: la escasez de muchos tipos de materiales.

Esto, a su vez, exigió mucha improvisación en cuanto al uso de material de segunda mano o chatarra en lugar de nuevo, y supuso una gran presión para los equipos de los talleres, que ya estaban sobrecargados.

Los talleres a los que se hace referencia son los siguientes:

(en realidad en el paper consultado se hace mención a más talleres en actividad hacia el año de referencia 1941, nosotros tomamos la crónica referida al FCS y FCBBNO de preponderante importancia y actividad en nuestra ciudad y zona.)

                                   Talleres Remedios de Escalada, Ferrocarril Sud (FCS).

Se ubican a 11 km (7 millas) de la terminal Plaza Constitución, Buenos Aires, y son los principales talleres del FCS. Inaugurados en 1911, limitan al este con la línea principal, al norte con el taller de mantenimiento, al sur con los almacenes generales y al este con un distrito de viviendas para trabajadores.

A pesar de su importancia la falta de espacio fue un inconveniente grave dada la imposibilidad de ampliar las instalaciones originales, por lo que todos los desarrollos relacionados con el aumento de la producción se realizaron mediante reajustes internos, con la consiguiente restricción gradual del espacio vital.

La distribución actual, por lo tanto, dista mucho de lo que se planificaría para un taller ferroviario moderno en un terreno sin restricciones, y la inevitable congestión representa la principal preocupación de la dirección.

La producción mensual aproximada es la siguiente:

18-20 reparaciones generales de locomotoras.

10-12 reparaciones parciales de locomotoras.

50-60 reparaciones mayores de vagones.

70-80 reparaciones mayores y menores de vagones.

20-30 reparaciones parciales de vagones.

100-120 reparaciones mayores de vagones.

De 8 a 10 reparaciones generales en los automotores Drewry.

Además, se realizan todas las reparaciones necesarias en diez unidades diésel pesadas de diversos tipos, así como trabajos de construcción y renovación a gran escala.

Actualmente, se fabrican 17 vagones nuevos para ganado, construidos sobre los bastidores de antiguos vagones plataforma, y ​​también se lleva a cabo la modernización interior completa de antiguos vagones cama a un ritmo de 3 al mes.

Asimismo, se realiza una gran cantidad de trabajos diversos de fabricación y reparación para otros departamentos.

La plantilla habitual necesaria para gestionar la producción mencionada es de aproximadamente 3.000 trabajadores.

 Talleres del FCNoroeste (FCBBNO), en Bahía Blanca.

Los talleres del Ferrocarril Bahía Blanca y Noroeste datan del año 1892 y, desde 1904 hasta finales de 1924, fueron operados por el Ferrocarril Buenos Aires al Pacífico; a partir de ese año de cese se hizo cargo de los mismos el Ferrocarril Sud hasta la nacionalización de los FFCC argentinos en 1948.

Estaban  ubicados lindantes al cuadro de la estación Bahía Blanca del FCBBNO, a unos 680 km (425 millas) de Buenos Aires.

Estos talleres son considerablemente más pequeños que los de Escalada (principal taller de reparaciones de material ferroviario del FCS), especialmente en cuanto a espacio cubierto, planta y equipo, pero un amplio patio dentro de las instalaciones, tras diversas modificaciones en su distribución,se ha convertido en un lugar muy adecuado para la reparación de vagones.

Las interrupciones del trabajo debido a la lluvia son relativamente raras, ya que el clima es mucho más seco que en Buenos Aires.

La producción mensual habitual es la siguiente:

3-4 reparaciones generales de locomotoras.

2-3 reparaciones parciales de locomotoras.

130-140 reparaciones mayores de vagones.

120-130 reparaciones parciales de vagones.

Las locomotoras que se reparan son principalmente de maniobras y de servicio local que operan en el distrito de Bahia Blanca, que de otro modo tendrían que ser trasladadas sin carga hasta Escalada y viceversa si se repararan allí.

Normalmente, no se realizan reparaciones en coches de pasajeros, con la excepción de

reparaciones menores necesarias para los coches de uso local : 6-10 reparaciones parciales de vagones de pasajeros.

Número aproximado de operarios empleados 600.

El patio de reparaciones de Bahía Blanca, aunque de gran capacidad, no estaba diseñado de manera que facilitara el trabajo eficiente, ya que existían dos cuellos de botella que retrasaban las maniobras.

Por consiguiente, se preparó un trazado modificado de ciertas vías clave y su instalación se completó en mayo de 1940.

Esto permitió comenzar a realizar trabajos con la reorganización gradual del trabajo, siendo el primer paso la implementación de un sistema de reparación en cadena para ciertas clases de vagones.

Actualmente, dos cadenas están en funcionamiento: una de 5 días con una producción de un vagón por día y la otra de 4 días con una producción similar. La primera se encarga de cualquier clase de vagón que requiera una reparación pesada normal, mientras que la segunda se limita a vagones con bastidor de acero y cabezales doblados.

Durante el período inicial, y mientras se superaban las dificultades iniciales, a los trabajadores se les pagaba un porcentaje fijo de sus ganancias, y el tiempo dedicado a los distintos trabajos se fue reduciendo gradualmente a medida que mejoraban las instalaciones y los trabajadores se acostumbraban al nuevo sistema de trabajo. En pocos meses, el costo promedio de reparación por vagón se redujo entre un 20 % y un 21 % en comparación con las tarifas anteriores de trabajo a destajo. Hasta el momento se ha mantenido este método de pago, con resultados satisfactorios, pero a medida que se instalen más cadenas, se fijarán nuevos precios por pieza, basados ​​en la experiencia adquirida.

El problema de las cabezas de vagón de acero dobladas y dañadas siempre ha sido grave en el Ferrocarril Sud, debido en parte al diseño original y en parte al trato que se les da a los vagones en las condiciones operativas actuales cuando los trenes tienden a ser mucho más pesados que antes.

Las reparaciones de este tipo eran costosas debido a la cantidad de desmontaje necesaria para retirar las cabezas de vagón.

El gerente de los Talleres Bahía Blanca diseñó un aparato el año pasado que ha permitido enderezar muchas cabezas de vagón de manera eficiente, y en una sola clase de vagones, el costo de la mano de obra se ha reducido de un promedio de $280 a $80 por vagón gracias a su uso.

Unos 92 vagones fueron reparados de esta manera durante 1940, lo que permitió una mayor rapidez en la reparación y, de paso, cambió la categoría de los vagones en cuestión de "reparaciones pesadas" a "reparaciones ligeras".

 En la figura 40 se muestra un ejemplo de este aparato.

 


 Como es sabido, desde el año 1933 en adelante, los ferrocarriles Gran Sud de Buenos Aires y Oeste de Buenos Aires han sido operados por una administración conjunta, no solo en lo que respecta a la administración propiamente dicha, sino también en lo que se extiende a otros ámbitos.

En todos los departamentos, sin embargo, se llevan cuentas separadas y todos los cargos se asignan cuidadosamente a uno u otro ferrocarril. Los salarios del personal que trabaja exclusivamente para ambas compañías se liquidan proporcionalmente a la Southern Railway y a la Western Railway. Esta colaboración ha generado una considerable flexibilidad en los talleres, ya que la sobrecarga en un lugar puede desviarse a otro, la escasez de trabajo en un taller puede compensarse transfiriendo trabajo de otro, y así sucesivamente. Se ha aprovechado al máximo esta flexibilidad, incluso trabajos pesados ​​como la revisión de locomotoras y vagones, según lo requieran las circunstancias. Una consecuencia lógica de esta colaboración sería, por supuesto, la concentración de ciertas clases de trabajo en determinados puntos. Se ha reflexionado considerablemente sobre este asunto y se han estudiado planes estratégicos que prevén la concentración de todas las reparaciones de locomotoras a vapor y diésel en Escalada (FCS), todas las reparaciones de vagones de pasajeros en Liniers (FCO) y todas las reparaciones de vagones de carga para ambos ferrocarriles en Bahía Blanca (FCS sección FCBBNO).

El reacondicionamiento de vagones que habían sido apartados por no ser utilizados  fueron reparados en Bahía Blanca, y solo el uso extensivo de materiales de desecho impidió que los costos se dispararan. La figura 41 muestra algunos de estos vagones al entrar en los talleres y la figura 42 los muestra después de su reconstrucción.

Se ha diseñado un aparato sencillo para enderezar los largueros laterales de algunos de estos vagones en mal estado. El uso de este aparato produjo reducciones en el costo promedio de mano de obra de $100 a $300 por vagón.

Al mismo tiempo, se corrigieron ciertas debilidades inherentes al diseño del bastidor mediante la instalación de tirantes diagonales adicionales, utilizando para ello materiales de desecho de vagones radiados de servicio.


 Paso preliminar para la conservación de materiales utilizables.

Parte del patio de los talleres noroeste se reservó como área de recuperación.

Se instalaron soportes adecuados para todos los tipos de materiales provenientes de los vagones y no se desechó como chatarra nada que pudiera aprovecharse.

Se prestó especial atención a la recuperación de tornillos, tuercas, tornillos, etc., e incluso se excavó el patio en algunos lugares para recuperar los restos de descuidos pasados.

Los soportes para los materiales en cuestión se construyeron con tubos de humo, rieles y madera de desecho.

Se ha implementado un sistema de control que permite no fabricar piezas nuevas hasta que no se haya determinado  el estado de las piezas recuperadas.

En la herrería se demostró un ingenio considerable en el uso de materiales de desecho, tanto que el suministro de materiales nuevos a esta sección se ha reducido prácticamente a

nada últimamente.

Un ejemplo interesante de ahorro se logró al utilizar el agua de los condensadores de la planta de Tern para alimentar las calderas fijas de la herrería. De esta manera, se ahorraron unos 600.000 litros de agua al mes.

Cabe mencionar la utilización del personal cuando el flujo de trabajo se desequilibra.

El depósito de vagones de Bahia Blanca, que se ocupa en parte de los vagones programados, depende para el resto de su trabajo de los vagones detenidos por los revisores. Por consiguiente, se producen muchas fluctuaciones en el tipo de trabajo y, de vez en cuando, hay escasez de trabajo para los carpinteros. En estos casos, se han tomado medidas para formar equipos de remachado temporales adicionales —ya que siempre hay abundancia de este tipo de trabajo— ascendiendo a los ayudantes de remachador más experimentados a remachadores, con carpinteros que actúan como sus ayudantes durante el tiempo necesario.

También se utilizan revisores de vagones de refuerzo para los equipos de remachado cuando es necesario, y viceversa.

Recientemente, personal excedente de diversas categorías del departamento de locomotoras también se ha incorporado al trabajo con vagones.

Estas medidas han aumentado considerablemente la flexibilidad laboral y han contribuido a mantener el equilibrio en el trabajo en el patio de vagones.

 Consideraciones generales.

Todos los gastos del Departamento de Mecánica se basan en un Presupuesto preparado con antelación. Este Presupuesto es elaborado por secciones y los extractos pertinentes se entregan a cada Jefe de Sección,quien así sabe de antemano lo que se espera de él.

Dentro de lo razonable, la cifra obtenida siempre es lo más ajustada posible en comparación con el gasto del ejercicio anterior.

Como ejemplo de previsión precisa, el Presupuesto para el ejercicio 1939/40 del Ferrocarril del Sur tenía como objetivo un ahorro de aproximadamente $1.500.000 mensuales.

El ahorro real fue de $1.400.000 mensuales, y la autenticidad de este dato está avalada por las cifras oficiales publicadas.

Cada mes se celebra una reunión de Jefes de Sección en la oficina del Ingeniero Jefe de Mecánica, en la que, entre otros asuntos, se analiza en detalle el gasto del mes anterior y se deciden las medidas que se consideren necesarias para el futuro. De este modo, es posible controlar cualquier tendencia al gasto excesivo antes de que se convierta en un problema grave.

Bajo los distintos apartados de los talleres, se describen en detalle varios métodos para ahorrar costes, como el uso de chatarra en lugar de materiales nuevos, etc. Sin embargo, muchos de estos métodos no se limitan a un taller en particular, sino que se han extendido a todos siempre que ha sido posible.

En el Ferrocarril Sud, en el kilómetro 10 de la línea principal, hay un gran vertedero donde se han acumulado cientos de toneladas de chatarra de acero en diversas formas a lo largo de muchos años.

Debido a las restricciones a las importaciones de acero causadas por la guerra, esta chatarra atrajo la atención de empresas privadas, y el Superintendente de Almacenes recibió ofertas tentadoras para su compra.

El Ingeniero Jefe Mecánico y el Ingeniero Jefe, sin embargo, se opusieron firmemente a la venta sin restricciones de material que, con el tiempo, podría adquirir un valor incalculable para sus departamentos. Por ello, se han tomado medidas para que toda la chatarra vendida sea inspeccionada durante su carga. y todo lo que pudiera ser útil para el Ferrocarril se aparta;

para este fin, y también para la selección de materiales para la fabricación de repuestos, se emplea a un inspector del Departamento de Mecánica a tiempo completo en el kilómetro 10.

Se le facilitan los detalles de todas las órdenes de fabricación que requieran materiales que probablemente se encuentren allí, y no se permite retirar nuevos materiales de los almacenes para dichas órdenes hasta que se haya comprobado que no existe nada adecuado en el kilómetro 10.

A continuación se muestran algunas cifras que ilustran el grado de aprovechamiento de los materiales de desecho durante 1940:


Tomando el precio de emisión normal de $5.00 por tonelada para chatarra de acero y un precio de emisión promedio de $160.00 por tonelada para barras, planchas, ángulos, pernos, etc. de acero nuevos, que es una estimación conservadora, esta tabla representa un ahorro de $214.36.00 al año, lo que aún deja un margen sustancial incluso después de considerar el costo de adaptar el material de desecho a su nuevo uso.

Además de la recuperación y reutilización de materiales declarados chatarra, la búsqueda de economía en el uso de materiales nuevos se llevó un paso más allá.

Como es casi inevitable en una empresa del tamaño de los Ferrocarriles Sud y del Oeste combinados, se había acumulado gradualmente en almacenes una cantidad considerable de material con poco o ningún movimiento.

En lo que respecta al Departamento de Mecánica, este material consistía principalmente en repuestos para unidades de material rodante, que habían sido desguazadas o modificadas de tal manera que ya no eran necesarias. También se incluían ciertos materiales encargados para obras de capital, que posteriormente fueron canceladas.

En colaboración con el Superintendente de Almacén, se realizó un esfuerzo decidido para consumir dichos materiales y, de este modo, conservar las existencias de materiales nuevos, mediante:

(a) su adaptación para otros fines sin modificaciones,

(b) su adaptación para otros fines mediante modificaciones en los talleres,

(c) su devolución a la Fundición o Herrería para su uso como materia prima.

Se publicaron, y aún se publican, listas periódicas de dichos materiales, y se ha designado personal técnico para desechar la mayor cantidad posible en colaboración con los Gerentes de Fábrica, quienes mantienen el asunto en constante conocimiento.

Si bien el uso de dichos materiales es de gran ayuda para la conservación de existencias de materiales nuevos y, por lo tanto, a largo plazo supone un ahorro para la Compañía, no se refleja inmediatamente en el balance departamental, porque, aunque se retiran de Almacén como chatarra, el señor que en la cena anual del Centro en Buenos Aires fue descrito como “la siniestra figura del Contador”, se asegura de que la diferencia entre el valor contable original y el valor de la chatarra se cargue al Departamento que originalmente lo solicitó.

Un claro ejemplo de los “pecados de los padres”, etc., en realidad no obstante, el Departamento de Mecánica consumió cantidades sustanciales de dichos materiales durante el periodo analizado.

 


 

ARGENTINE RAILWAY WORKSHOPS IN WAR TIME.

Paper presented before the Institution by D. 8. PURDOM,

Associate Member, on 25th April, 1941, at Remedios de Escalada.

Pdf en inglés de:  https://archivoferroviario.com.ar/talleres-ferroviarios-argentinos-en-tiempo-de-guerra/